coccidiosis en ovejas y cabras: especies, signos, diagnóstico y tratamiento
La coccidiosis en ovinos y caprinos es causada por protozoarios del género Eimeria, los cuales parasitan el epitelio intestinal y pueden generar cuadros de diarrea, retraso en el crecimiento y pérdidas económicas significativas. Aunque existen múltiples especies, solo algunas son realmente patógenas y relevantes en la práctica diaria.
Especies de Eimeria en ovejas y cabras

Eimeria parva → morfología ovalada.
Eimeria faurei → morfología redonda.
Aunque pueden infectar ambos, su patogenicidad suele ser moderada.
Especies específicas por especie
🐐 En cabras (caprinos)
Las más relevantes y patógenas son:
Eimeria arloingi → una de las más comunes y severas en cabritos.
Eimeria ninakohlyakimovae (muy patógena, común en literatura).
Dato clínico muy útil:
👉 Las cabras con coccidiosis dejan de producir heces en forma de bolitas.
En lugar de las típicas heces caprinas, aparece materia fecal blanda o pastosa, lo que es un signo temprano muy importante en campo.
Además, en cabras es frecuente encontrar coinfecciones con Anaplasma, que pueden complicar el cuadro clínico y la condición corporal.
🐑 En ovejas (ovinos)
Las más importantes son:
Eimeria ovis → causa cuadros clínicos y se identifica por presentar un casquete (estructuras morfológicas reconocibles en el ooquiste).
Eimeria ovinoidalis y Eimeria crandallis
Signos clínicos
Los signos comunes en ambas especies incluyen:
Diarrea acuosa o pastosa
Deshidratación
Retraso en crecimiento
Pelo opaco
Adelgazamiento progresivo
Anorexia
Tenesmo
En casos severos diarrea hemorrágica
Signo característico en cabras:
Pérdida de la forma de bolitas en la materia fecal
El reblandecimiento de la hez en cabras es uno de los índices más confiables para sospechar coccidiosis.
Diagnóstico: importancia del muestreo coproparasitológico frecuente

El examen de materia fecal (conteo de ooquistes por gramo – OPG) es la base del diagnóstico.
Interpretación práctica del OPG
500–800 OPG: rango considerado normal o subclínico.
800–1000 OPG: aún aceptable, monitorear.
≥ 1000 OPG: se requiere control porque se asocia a riesgo de cuadro clínico y alta contaminación del ambiente.
Estos valores son especialmente útiles en programas de control intensivo.
Recomendación:
Muestreo coprológico frecuente, especialmente en animales jóvenes y en épocas de destete, humedad o hacinamiento.
Tratamiento
Los fármacos más utilizados y con buena respuesta clínica son:
Amprolio
Es eficaz en ovinos y caprinos.
Se administra vía oral por varios días según formulación.
Sulfas potenciadas
Funcionan bien tanto en ovejas como en cabras:
Sulfadimetoxina
Sulfadiazina + trimetoprim
Ayudan además cuando hay infecciones bacterianas secundarias.

Control y prevención
Mantener corrales secos y limpios
Reducir hacinamiento
Alimentación estable y sin cambios bruscos
Programas preventivos con amprolio, diclazuril o toltrazuril en animales jóvenes
Higiene del agua y comederos
Rotación de potreros
Muestreos coprológicos regulares
Evitar estrés por destete o transporte
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