Diagnóstico de las enfermedades infecciosas en animales: métodos, fases y pruebas de laboratorio
El diagnóstico de las enfermedades infecciosas en animales es un proceso fundamental en la medicina veterinaria, ya que permite identificar el agente patógeno, ya sea virus, bacterias, parásitos u hongos, establecer un tratamiento adecuado y crear estrategias de control y prevención. Para lograrlo, se utilizan diferentes métodos diagnósticos que incluyen técnicas clínicas, histopatológicas, microbiológicas, serológicas y moleculares, dependiendo de la enfermedad es más recomendable el uso de unas u otras.
Cada método diagnóstico tiene aplicaciones concretas según el tipo de agente infeccioso, la fase de la enfermedad y la especie afectada.
Histopatología
La histopatología estudia las lesiones macroscópicas y microscópicas producidas por los agentes infecciosos en órganos y tejidos.
Permite identificar patrones de lesión compatibles con bacterias, virus, hongos o parásitos.

Ejemplos
Moquillo canino: cuerpos de inclusión intracitoplasmáticos e intranucleares.
Panleucopenia felina: atrofia de criptas intestinales y necrosis del tejido linfoide.
Tuberculosis bovina: granulomas caseosos en pulmón y ganglios linfáticos.
Leptospirosis: lesiones renales y hepáticas características.
Técnicas inmunohistoquímicas
Las pruebas inmunohistoquímicas detectan antígenos específicos del agente infeccioso en los tejidos, utilizando anticuerpos marcados (como inmunoperoxidasa).
Son útiles cuando el agente no puede aislarse fácilmente.

Ejemplos:
Rabia: detección del antígeno viral en tejido nervioso.
Parvovirosis canina: identificación del virus en criptas intestinales.
Coronavirus felino (PIF): detección del antígeno en macrófagos.
Diagnóstico microbiológico
Este método se basa en el aislamiento, cultivo e identificación del agente infeccioso, seguido de pruebas bioquímicas y de sensibilidad antimicrobiana.

Ejemplos:
Brucelosis bovina: aislamiento de Brucella abortus.
Salmonelosis: cultivo de Salmonella spp. en heces.
Mastitis bovina: aislamiento de Staphylococcus aureus o Streptococcus agalactiae.
Leptospirosis: aislamiento de Leptospira spp. en medios especiales.
Inmunofluorescencia
La inmunofluorescencia utiliza anticuerpos marcados con fluorocromos como fluoresceína o rodamina. La reacción antígeno-anticuerpo se observa como una fluorescencia (verde manzana) bajo luz ultravioleta.

Ejemplos:
Rabia: prueba de inmunofluorescencia directa en cerebro.
Clamidiosis aviar: detección de Chlamydia psittaci.
Leptospirosis: identificación directa del agente en tejidos o cultivos.
Pruebas serológicas
Las pruebas serológicas detectan anticuerpos en el suero sanguíneo, lo que indica exposición o infección activa.
Incluyen técnicas como aglutinación, precipitación, ELISA y sueros pareados.

Ejemplos:
Brucelosis: prueba de Rosa de Bengala y ELISA.
Anaplasmosis bovina y canina: ELISA y pruebas de aglutinación.
Leptospirosis: prueba de microaglutinación (MAT).
Toxoplasmosis: detección de IgM e IgG.
Sueros pareados se usan clásicamente en:
Moquillo canino
Influenza equina
Enfermedades respiratorias virales
PCR (Reacción en cadena de la polimerasa)
La PCR detecta cantidades mínimas de ADN o ARN del agente infeccioso, incluso antes de la aparición de signos clínicos.
Es una de las técnicas más sensibles y específicas.

Ejemplos:
Parvovirosis canina: detección temprana del virus.
Anaplasmosis y ehrlichiosis: identificación molecular del agente.
Babesiosis: confirmación de Babesia spp.
Coronavirus canino y felino
Pruebas biológicas
Las pruebas biológicas utilizan animales de laboratorio o sistemas vivos para confirmar la presencia del agente infeccioso.
Actualmente se reservan para investigación o diagnósticos especiales.

Ejemplos:
Virus rábico: inoculación en ratones de laboratorio (históricamente).
Rickettsiosis: inoculación en cobayos o huevos embrionados.
Clamidiosis: uso de huevos embrionados.
Microscopía electrónica y cultivos celulares
La microscopía electrónica permite observar la ultraestructura del agente infeccioso, mientras que los cultivos celulares evidencian efectos citopáticos.

Ejemplos:
Coronavirus: observación de partículas virales.
Virus de la fiebre aftosa: cultivo celular con efecto citopático.
Herpesvirus equino: alteraciones celulares específicas.
Relación entre métodos diagnósticos y fases de la enfermedad
| Fase de la enfermedad | Métodos más útiles |
|---|---|
| Incubación | PCR, aislamiento microbiológico |
| Fase aguda | IgM, PCR, inmunofluorescencia |
| Convalecencia | IgG, sueros pareados |
IgM: detectable alrededor del día 15 (fase aguda).
IgG: detectable entre los 25–30 días (convalecencia).
Conclusión
La correcta selección del método diagnóstico depende del agente infeccioso, la fase de la enfermedad y la especie animal. La combinación de técnicas clínicas, serológicas, microbiológicas y moleculares permite un diagnóstico preciso y oportuno, fundamental para el control de las enfermedades infecciosas en medicina veterinaria.